Un audio más claro facilita una mejor transcripción.
La calidad del archivo importa tanto como el modelo que reconoce las palabras.
Acerca el micrófono a quien habla
Una voz lejana suele mezclarse con reverberación y sonidos del entorno. Coloca el micrófono a una distancia estable y haz una prueba corta antes de una entrevista o una clase.
Escucha esa prueba con audífonos. Si tú tienes dificultad para entender una frase, el reconocimiento también puede equivocarse.
Reduce el ruido en la fuente
Busca un lugar tranquilo y evita colocar el micrófono cerca de ventiladores, teclados o superficies que transmitan golpes. Cerrar una ventana o cambiar de posición puede ayudar más que aumentar el volumen después.
Los filtros de reducción de ruido pueden mejorar algunas grabaciones, pero un ajuste agresivo puede eliminar partes de la voz. Conserva el original y compara el resultado escuchándolo.
Evita saturación y cambios bruscos de volumen
Una voz distorsionada por una entrada demasiado alta pierde información. Bajar el volumen después no recupera las partes que se recortaron durante la grabación.
Intenta mantener una distancia parecida al micrófono durante toda la conversación y comprueba que tanto las voces fuertes como las suaves sean comprensibles.
Procura que hable una persona a la vez
Cuando dos voces se superponen, el modelo puede omitir palabras o mezclarlas. En una entrevista, dejar una breve pausa antes de responder facilita escuchar y revisar el resultado.
VoxTexto no identifica automáticamente a cada participante en esta versión. Si necesitas un documento con nombres de hablantes, deberás añadirlos durante la edición.
Elige el idioma y revisa fragmentos difíciles
Para una grabación en español con mucho ruido, seleccionar español manualmente evita depender de una identificación automática dudosa. Eso no garantiza recuperar palabras que no se distinguen.
Usa las marcas de tiempo para comparar el texto con el audio. Si una palabra sigue siendo ininteligible, es preferible marcarla como tal en el documento en lugar de asumir que la propuesta del modelo es correcta.
No conviertas formatos sin necesidad
Renombrar una extensión no convierte un archivo. Si el navegador no puede abrirlo, utiliza una conversión real a WAV o MP3 con una herramienta que controles.
Convertir repetidamente entre formatos con pérdida puede degradar el sonido. Comprimir es útil para respetar el límite de 100 MB, pero conviene conservar una copia del archivo original.
Haz una revisión final
Comprueba especialmente cifras, nombres y negaciones: una sola palabra puede cambiar el sentido de una frase. En usos sensibles, la transcripción automática debe tratarse como un borrador que requiere revisión.
La app permite editar el resultado y exportarlo; la claridad del documento final depende de esa comprobación.